miércoles, 16 de julio de 2008

Criar con el corazón



Criar con el Corazón: "La empatía hacia los niños"
Escrito por:


Alejandra Viti (compañera y amiga)


El colectivo “Criar con el Corazón” es una asociación que intenta transmitir algunos valores a los padres para la crianza de sus hijos, como son el apego, el respeto y la empatía con los pequeños. “Para crear un mundo sin violencia debemos criar niños sin violencia con respeto hacia sus emociones y necesidades”, esa es la máxima que los componentes de esta asociación promueven entre las familias.
“La empatía hacia los niños”Muchas veces nos encontramos con gente que fácilmente demuestra una conducta empática hacia los adultos, pero no así hacia los niños, ni siquiera cuando estos niños son sus propios hijos. El interrogante es: ¿Qué lleva a una persona a no poder expresar o sentir empatía por los niños?
Empecemos definiendo empatía. Según la RAE empatía es la “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro”. En un avance de su vigésima tercera edición agrega que es la “Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos”.
¿Cómo podemos entonces responder a la pregunta de porqué la empatía hacia los niños parece tan difícil de alcanzar para algunos?
Como primer punto podemos citar la incapacidad de recordar la “verdadera” infancia. O sea, el no poder entrar en contacto con aquellos sentimientos vividos en la niñez. Muchas veces nuestra memoria se nubla y sólo accedemos a aquello que pudo ser mejor, los buenos momentos, etc. Y ponemos (inconscientemente) como mecanismo de defensa una barrera a todo aquello que nos puede causar dolor. El gran problema es que en el proceso muchas veces dañamos a aquellos que más nos necesitan, nuestros hijos. En su libro “El saber proscrito”, Alice Miller nos descubre la raíz de muchos de nuestros males en la infancia y, en concreto, en las enseñanzas que recibimos a tan temprana edad. Entre otras cosas nos dice que: “La mayoría de los padres se hallan desde su infancia en una especie de jaula emocional, y sólo esperan poder dar rienda suelta por fin a su vieja rabia inconscientemente acumulada. La única puerta que conduce fuera de esa jaula son los hijos, pues éstos son las únicas personas a las que -bajo el pretexto de la educación- pueden pegar, insultar y humillar como sus padres lo hicieron con ellos en su día”, y sigue “Si una madre se hallara en condiciones de sentir el daño que hace a su hijo, descubriría que a ella también le hicieron daño y podría liberarse de sus impulsos de repetir la historia”.
También vemos que el “qué dirán” influye en la conducta de algunos padres hacia sus hijos. Muchas veces ante una situación crítica (berrinche, llanto, etc.) sobre todo en lugares públicos, no está bien visto consolar y “bajar” al nivel del niño sino que se espera que se lo “ponga en su sitio”. Eso puede deberse (y esto es mi opinión personal) a una baja autoestima, falta de seguridad en las propias capacidades. Muchas veces el padre o la madre quedan en una posición vulnerable a la mirada del otro, entonces actúa como se le enseñó, con violencia ya sea física (azotes, cachete) como psicológica (gritos, humillación, etc.). Y cuando no es en público, esa “mirada del otro” también está, puede ser la mirada de una madre o padre autoritario. Por ejemplo, personas que han escuchado toda su vida “No sabes hacer nada bien”, ante una crisis de sus hijos se ven desbordados y ponen orden, de la única forma que conocen, que lamentablemente no es la mejor.
Luego está el tema de aprender a “tolerar la frustración” que tanto escuchamos, como si hubiera que ir enseñando desde bien pequeños a nuestros niños que la vida es dura. Y en este tema no se tiene en cuenta la variedad de circunstancias por las que el niño atravesará naturalmente y que le enseñarán a manejarse dentro de ciertos parámetros. O sea, para algunos padres no basta con esto sino que hay que forzar ciertas situaciones en función de que no se (mal) acostumbren a que todo es como lo quieren (cuando eso está muy lejos de ser cierto).
Incluso hay estudios que demuestran que: “La falta de cuidados maternales tempranos es la causa de que la región que ocupa el córtex orbitofrontal ( la región cerebral situada detrás de los ojos que permite al individuo reflexionar sobre sus propias emociones y empatizar con los sentimientos de otros individuos) sea diminuta , desembocando en una pobre autoestima y en una tan baja capacidad para empatizar, que el bebé crece literalmente incapaz de sentirse culpable por lastimar a los demás”
El psiquiatra y psicoanalista inglés John Bowlby en la conferencia “El cuidado de los niños” (1880), dice que una madre con una sensibilidad corriente se adapta rápidamente a los ritmos naturales de su hijo y al prestar atención a los detalles de la conducta del bebé va descubriendo lo que a éste lo satisface. Al hacerlo, dice Bowlby, no sólo lo contenta, sino que también obtiene su cooperación. Esta descripción de Bowlby se refiere a períodos iniciales del bebé, preverbales. Para el autor, si bien en ese período es rudimentaria la capacidad de adaptación del bebé, si se le permite crecer a su propio ritmo, pronto su conducta mostrará los resultados de la actitud de los cuidadores. Bowlby cita a M. Ainsworth y colegas, que han observado que aquellos niños cuyas madres respondieron sensiblemente a sus señales durante el primer año de vida, lloran menos que los bebés de madres menos sensibles, y se muestran más dispuestos a aceptar los deseos de los padres.
No es difícil reconocer la noción de empatía detrás de estos conceptos. Una madre que “se adapta a los ritmos naturales del bebé” y una madre que “responde sensiblemente a las señales de su hijo” son madres empáticas. La empatía materna influye en el desarrollo del niño, estimulando, su cooperación. Como conclusión de estas ideas sobre el cuidado materno Bowlby afirma: “...los bebés humanos, al igual que los de otras especies, están preparados para desarrollarse de manera socialmente cooperativa; que lo hagan o no, depende en gran medida de cómo son tratados”. Para el autor, inicialmente existiría en el bebé una predisposición a desarrollarse cooperativamente. Que esto sea así estará en función del trato paterno. Padres empáticos favorecerán el desarrollo de hijos cooperativos. La ausencia crónica de empatía estimulará la hostilidad y el conflicto.
Para Bowlby, existiría en los padres una “disposición a brindar cuidados”, que los inclinaría hacia la atención del bebé. Para este psicoanalista, la conducta de crianza -así como la de apego- se encuentra en cierto modo preprogramada, o sea preparada para desarrollarse, en tanto las condiciones lo permitan. Esto no significa hablar de un instinto parental. Existe una preprogramación, una “tendencia a”, que requiere de las experiencias para desarrollarse y organizarse. Si el curso de los acontecimientos es normal, el progenitor experimenta deseos de cuidado: abrazar al niño, consolarlo, protegerlo, alimentarlo. Esta disposición puede verse interferida por las experiencias infantiles de los padres. Los malos tratos o frustraciones sufridas cuando niño predisponen a brindar un maltrato al hijo o a alterar la conducta de cuidados.
Podríamos concluir, entonces, que hay una predisposición de los padres a sentir empatía hacia sus hijos, pero que son las experiencias en los primeros años de vida las que van a consolidar esa tendencia. Una crianza cariñosa, apegada y, sobre todo, respetuosa hacia las necesidades del niño es lo que favorece, en un futuro, al desarrollo de una personalidad cooperativa y empática. Por el contrario, un modelo paterno hostil generará en el niño frustración y dispondrán al futuro adulto a repetir el modelo.
Gracias Ale por este artículo.
Ruth

martes, 15 de julio de 2008

El sueño infantil: resumen

Resumen extraido del libro " Dormir sin Lágrimas" de Rosa Jové y del taller sobre sueño que impartió en Granada en Abril.

La mayoria de los padres piensan que sus hijos tienen problemas de sueño porque se tienen despertares frecuentes o no duermen cuando ellos creen que deberian hacerlo. Pero en realidad tales problemas no existen, el sueño es un proceso evolutivo que se adapta a las necesidades de cada etapa de la vida, como veremos más adelante. Cada niño tiene su horario y no hay que compararlo con otros niños, el problema está en las falsas expectativas que se crean los padres y en que normalmente hay una falta de sincronia entre le horario laboral o social de los padres y el horario de sueño del niño.
Fases del sueño
Fase 1 :Cuando empezamos a dormir, es un sueño muy ligero, tanto que si en ese momento nos hablan contestamos e incluso diremos que no estabams durmiendo.
Fase 2: El sueño es algo más profundo. Si nos hablan probablemente no atendamos a la primera.
Fases 3 y 4: " Sueño profundo ". La mente está profundamente dormida, para despertarnos hace falta un ruido fuerte, un codazo.... . En esta fase es cuando se descansa de las actividades diarias. Los niños tienen más sueño profundo por que suelen ser más activos. Los ancianos no tienen por que tienen poca actividad y normalmente presentan problemas cardiacos y el no tener sueño profundo es un mecanismo de supervivencia. El sueño profundo suele darse en las primeras horas de la noche por si acaso dormimos pocas horas que al menos estemos descansados.
Fase REM: Es la fase en que soñamos. El cuerpo está relajado pero la mente está muy activa. Normalmente no recordamos los sueños a no ser que estemos a punto de despertar. ESta fase sirve para reorganizar los aprendizajes del dia y las emociones, por eso los niños pequeños tienen mucha fase REM, mientras que los ancianos tienen muy poca. Entre estas fases todos tenemos múltiples despertares ya que esto es crucial para la supervivencia ( Geneticamnete somos iguales que nuestros antepasados prehistoricos que vivian en cuevas, imaginaos lo peligroso que era estar desconectados 8 horas seguidas ). Normalmente los adultos no nos damos cuenta de estos despertares pero los se quedan despiertos por que se sienten inseguros, no saben que esto es normal y tienen miedo, necesitan que les tranquilicemos y les ayudemos a dormirse de nuevo.
Evolución del sueño infantil
Sueño del bebé de 0 a 3 meses
*Tienen solo fase REM ( en mucho mayor % que el adulto ) y un sueño intermedio entre las fases 2 y 3. Esto es asi porque en la fase Rem es en la que se integran los aprendizajes y las emociones y los bebes estan aprendiendo continuamente .
*No diferencian el dia de la noche porque sus sueño no se diferencia casi del sueño que tenia en el vientre materno. Aun no a adquirido todas las fases del sueño del adulto
*El sueño se reparte en varias veces a lo largo del dia y de la noche. Esto es asi por varios motivos:
-Necesitan comer frecuentemente ya que crecen muy rápido y asi evitan hipoglucemias. Además necesitan mamar muchas horas al dia no solo para alimentarse sino tb para relajarse y relacionarse con el entorno y conocer sensaciones
-Tienen que mantener la alerta de un cuidador ya que no se diferencian tanto de los bebes de hace miles de años que sobrevivian más si sabian mantener alerta a sus padres
-Nacen muy inmaduros e incapaces de valerse por si mismos por lo que necesitan atencion constante para sobrevivir.
Bebés de 4 a 7 meses
Ya diferencian el dia de la noche y, aunque cada niño tiene su ritmo, suelen hacer un par de siestas por el dia y dormir un poco más de noche. Duermen unas 10-15 horas diarias
Van adquiriendo las fases de sueño del adulto por lo que ya pueden hacer ciclos más largos que los bebés de 0 a 3 meses que solo tenian 2 fases.
Ya no necesitan mantener la alerta constante de sus padres, solo se mantendran alerta cuando se sientan solos o entre extraños
Bebes de 8 meses a 2 años
Esta es una etapa de grandes cambios ya que se empieza a introducir la AC, empiezan a desplazarse y a relacionarse con el entorno, empiezan a salir los dientes, sufren las llamadas crisis de angustia de separacion, en torno a los 2 años empieza el control de esfinteres…. . Por eso su sueño se dice que es temido e inquieto:
Temido: Por que se dan cuenta de que hay un periodo de tiempo en el que se separan de sus padres y no controlan qué pasa. Por eso intentan retrasar el momento de irse a dormir o se suelen quedar dormidos haciendo actividades que les distraigan de esa idea como ver la tele, jugando. Necesitan que les acompañemos, que les relajemos antes de irse a dormir, cantandoles, acunandoles…..
Inquieto: Estan más nerviosos debido a todos los cambios que hemos mencionado antes y además solemos regañarles más en esta época:. Por eso el sueño Rem es más inquieto ya que aquí se asimilan los aprendizajes pero tambien pueden provocar pesadillas y otros trastornos.
De 3 a 6 años

Normalmente a estas edades se suelen eliminar espontaneamente la siestas, ya que tienen más actividad diurna. Necesitan menos horas de sueño pero duermen más horas por la noche. Duermen unas 10-12 h diarias Siguen necesitando sentirse acompañados. En esta etapa el sueño es ya bastante parecido al de los adultos.
Como veis el sueño va evolucionando a lo largo de la vida y en cada momento se adapta a nuestras necesidades. Por eso el sueño de un bebé es distinto al de un adulto y el de este distinto al de un anciano. Nacemos sabiendo dormir y no necesitamos que nos enseñen ya que el sueño es algo natural y fisiologico y todo niño sano dormirá “ correctamente “ algún día.

Metodos de Adiestramiento:
Aunque en españa el más conocido es el llamado “ Método Estivill” explicado en su libro “ Duermete niño”, a lo largo de los últimos 50 años diversos autores se han atribuido la invención de´métodos para enseñar a dormir a los niños, dejándolos llorar según una tabla de tiempos.
¿ Cómo funcionan estos métodos ?
En primer lugar sembrando el pánico entre los padres. Se les crean falsas expectativas en cuanto a los horarios de sueño de sus hijos y se hace de lo normal un problema. Se hace creer a los padres que sus hijos tienen un problema que si no se soluciona les acarreará graves trastornos en el futuro.
¿ Qué ocurre cuando se aplican estos métodos ?
Cuando dejamos a un niño solo en su habitación, sobre todo si es un bebé, se asusta, sus padres no están cerca y no sabe qué va a pasar. Ante esta situación de stress el cerebro responde liberando las hormonas del stress por excelencia que son la adrenalina y el cortisol. Estas hormonas impactan sobre areas del cerebro que rigen las emociones a lo largo de nuestra vida y el lenguaje. Como consecuencia los niños que no son atendidos lloran hasta que estas areas se colapsan . Com el cuerpo no podria aguantar durante mucho tiempo esta situación, para contrarrestar se liberan una serie de sustancias ( endorfinas, serotonina, opiaceos ) que provocan una bajada del stress ( recibe un chute de tranquilizantes naturales ).
Además cuando hay niveles altos de cortisol y de serotonina se produce el vómito involuntario, es falso que los niños se provoquen el vómito para llamar nuestra atención.
Por lo tanto si tenemos en cuenta que para el niño la hora de dormir habia llegado y probablemente haya pasado, que lleva llorando mucho rato y está agotado y además acaba de recibir un “chute” de opiaceos, es normal que caiga rendido y se duerma, pero no porque haya aprendido nada, simplemente está autodrogado.
Esta es la base de los métodos conductistas, provocar un shock neuroemocional en el niño y precisamente por eso funcionan mejor cuanto más pequeño es el niño.
¿ qué secuelas quedan a corto y largo plazo ?
El niño aprende que nadie le va a hacer caso, que sus necesidades no merecen ser atendidas y por eso dejan de llorar, pero no porque no necesiten a sus padres.
El hecho de colapsar repetidamente la amigdala puede provocar niveles anormales de serotonina y esto se relaciona con depresión, violencia, baja autoestima, ansiedad, sindrome de estrés postraumatico..
Además los niveles altos y mantenidos de cortisol pueden ser toxicos para el cerebro llegando incluso a provocar pérdida neuronal..
Por otra parte estos niños aprenden a dormirse con un chute de opiaceos y serótonina y seguiran necesitando esta dosis par dormir. Suelen ser niños que necesitan estresarse para provocar el subidon de adrenalina y el posterior subidon de serotonina y opiaceos. Asocian dormir con estrés mientras que un niño acunado, atendido, asocia dormir con relax y a la larga sabrá dormir solo.
Qué podemos hacer para que duerman mejor
En la mayor parte de las culturas del mundo, el insomnio infantil no existe. Muchos antropólogos han estudiado qué tienen en comun estas culturas con respecto al sueño y han encontrado tres puntos fundamentales: Lactancia materna a demanda Colecho Actitudes responsivas ante el bebé

**Lactancia: La LM ayuda a dormir al bebé de dos formas:
1- La leche materna tienen l-triptofano, un aminoacido que ayuda a conciliar el sueño ( es lo que le ponen a las leches estas que han sacado de noche ) Además en los primeros meses la sensacion de sueño va acompañada de la sensacion de hartura por lo que si creemos que el bebe duerme poco hay que comprobar que la lactancia está bien establecida.
2-El pecho tiene un efecto relajante sobre el bebé, por la misma succión, por el contaco piel con piel, el olor de mamá, su calor... .
Además la succion del pecho cansa más. Al lactar se estimula la secreccion de prolactina en la madre y esto la ayuda a conciliar el sueño tambien a ella

**Colecho: En la mayor parte del mundo, incluso en el modernisimo Japón, los niños comparten cama con sus padres y en esas sociedades el insomnio infantil es practicamente inexistente. Nosotros mismos, hace décadas, tambien dormiamos juntos.
Cómo practicar colecho seguro:
-El colchón debe ser lo suficientemente duro como para que el niño no quede atrapado. No se deben usar camas de agua, ni sofas, ni invntos en los ue el bebé pueda quear atrapado entre el colchon y la pared.
- las sabanas no deben tener lazon o cintas que puedan rodear al bebé, ni cojines mullidos
-No taparle mucho, los padres ya le calientan con su cuerpo
-Los padres no deben fumar en la habitacion del niño
-Los padres no deben estar bajo los efectos de ninguna droga, medicacion o alcohol
- Los padres no deben padecer obesidad mórbida
-No se debe poner al niño bocabajo, ni añadir ambientadores o repelentes en la habitacion

Ventajas del colecho:
-Minimiza el riesgo de Sindrome de muerte subita del lactante, si se practica de forma segura ya que el bebé se sincroniza con la respiracion de la respiracion de la madre, esto le sirve de recordatorio para que continue respirando en caso de apnea. Además le ayuda a "aprender " a pasar de una fase del sueño a otra
-Favorece que la madre pueda seguir durmiendo mientras alimenta a su hijo de noche
-Favorece que el bebé y la mamá casi no se despierten al reclamar el niño el alimento -Favorece la regulación de la temperatura corpòral por la noche ( los bebés cuando nacen no regulan la temperatura corporal )

** Actitudes responsivas ante el bebé
Para un recien nacido lo principal es sobrevivir. Si se siente acompañado y sus necesidades satisfechas será uun bebé más tranquilo. Esta tranquilidad ayuda aconciliar el sueño. Las situaciones de strss pueden alterar los periodos de sueño y los despertares, sin embargo si sus necesidades de apego estan satisfechas el cerebro queda libre de alertas que se disparan y puede concentrarse en organizarse en nuevos aprendizajes y en regularse y adquirir un ritmo de sueño.

lunes, 14 de julio de 2008

Conciliar, sí, pero ojo con el niño

La conciliación implica educar y cuidar a los hijos, no que prolonguen su jornada escolar - El 40% de los niños viven estresados por exceso de horario - Nace el 'padre de hijo horizontal': el que sólo le ve dormido.



Las palabras, como cualquier cosa, pueden desgastarse del uso y perder parte de su significado. "Conciliar, sin más, no significa nada. ¿Qué queremos conciliar? ¿Con una familia tradicional en la que la mujer, aunque trabaje, se haga cargo de las obligaciones familiares? Hay muchos tipos de conciliación", asegura la investigadora de la Universidad Carlos III Constanza Tobío. Y no todas son iguales, ni tienen los mismos efectos para los padres y sus hijos, encontrando unas y otras en el camino efectos no deseados.



Medidas como la extensión de las guarderías públicas (el PSOE ha prometido 300.000 y el PP ha subido la apuesta a 400.000), las actividades extraescolares, el aumento del horario de apertura de los colegios, también durante las vacaciones (que las asociaciones de padres de alumnos piden que se generalicen), pueden acabar afectando negativamente a los niños, que pasan desde muy pequeños muchas horas fuera de casa soportando unas jornadas tan cargadas o incluso más que las de sus padres. La Sociedad Española de Psiquiatría estima que alrededor del 40% de los niños están estresados, entre otras causas, por su acelerado ritmo de vida. Mientras algunos expertos, como Irene Balaguer de la asociación de maestros Rosa Sensat, creen que hace falta cuidar mucho más la calidad de esas actividades, otros creen que hay que reservar más espacio para los niños: "Las medidas de conciliación son buenas si sirven para pasar más tiempo con los hijos; si no, no hacemos nada", asegura Jesús García Pérez, pediatra y presidente de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil.
Pero centrarse en otras políticas, como el fomento de la reducción de jornada, los permisos parentales retribuidos o dar dinero a las familias, tienen en la práctica efectos perversos, ya que acaban significando que son las mujeres las que reducen su jornada o dejan el trabajo durante diversos periodos, con el coste en la carrera profesional que eso conlleva, asegura Tobío citando, por ejemplo, el caso de Alemania. Allí, "la mayoría de mujeres se quedan en casa durante el primer año del bebé y luego se reincorporan en empleos de media jornada", dice un estudio de la Comisión Europea publicado en 2006. En España, una de cada cinco directivas de empresas renuncia a su baja por maternidad por temor a las consecuencias laborales, según una encuesta del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE).
Un trabajo que la profesora Tobío hizo junto a Juan Antonio Fernández Cordón en 2006 con la Fundación Alternativas dividía en tres los modelos de políticas de conciliación. El nórdico, basado en la combinación de servicios y permisos, trata de implicar a los varones con permisos específicos para ellos. El modelo centroeuropeo está basado en permisos parentales y dinero a las familias y sus consecuencias en la práctica, como hemos visto, son que las mujeres se siguen encargando de los hijos. Y el modelo francés, que mezcla servicios, permisos y dinero está resultando en que las mujeres con menor cualificación "son las que abandonan el mercado de trabajo mientras los hijos son pequeños", dice el informe.
En cuanto a España, el estudio concluía que las políticas de conciliación "no sólo son escasas, sino ineficaces y confusas", y apostaba por un modelo, sobre todo, de servicios, aunque apoyado en permisos y dinero. Dos años y algunos cambios después, España ofrece a los padres un poquito de todo: servicios como las guarderías, bajas, medias jornadas, o subvenciones, como los famosos 2.500 euros por bebé. Pero menos que muchos europeos.
Por ejemplo, las plazas públicas de guardería hasta tres años llegan en España (a la espera de que se cumplan las optimistas promesas electorales) al 17% de los niños, muy lejos de la Bélgica Flamenca (81%), Dinamarca (56%) o Francia (43%). Más cerca de los países europeos están los permisos. El PSOE, que ya amplió el de paternidad a 15 días en este mandato, ha prometido extenderlo a un mes en el próximo; y el de maternidad, aumentarlo de 16 a 18 semanas para el segundo hijo y a 20, para el tercero. El PP también ha propuesto un mes de baja de paternidad, que se podría disfrutar durante los tres primeros años del niño, y 18 meses para todas las madres. Durante ese tiempo, se cobra el 100% del sueldo.
Lo que no está remunerado en absoluto es la excedencia que los padres pueden coger hasta que el niño cumpla tres años. En Francia, a partir del segundo hijo se cobran 485 euros al mes, y en Dinamarca, donde la excedencia puede durar algo más de cinco años, se cobra el 90% del sueldo durante dos años y medio. En cuanto a la reducción de la jornada laboral, el PSOE ha prometido que los padres podrán optar a ella hasta que sus hijos cumplan 12 años (ahora el límite es ocho), como ya ocurre en Portugal. El PP, por su parte, ha prometido rebajas fiscales a las empresas que fomenten medidas de conciliación.
En más de 1,8 millones de hogares españoles, cerca del 11% del total, viven niños menores de 10 años mientras sus padres trabajan, incluidas las familias monoparentales, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Los momentos más difíciles son hasta que el niño cumple tres años, cuando se pone malo o por las diferencias del horario escolar y la jornada laboral. Y al final, aunque es cierto que muchas veces lo hacen condicionados por las políticas (o por su ausencia), o los modelos y tradiciones sociales, cada familia busca, acomoda como puede y elige su propia conciliación (que se lo pregunten a las abuelas). Veamos dos ejemplos, uno en España y otro en Francia.
Caroline David, parisiense de 36 años, tiene tres hijos: Víctor (7 años), Clara (6) y Martin (1). Cuando tuvieron los dos primeros, fue ella la que tomó una reducción de jornada (al 80%), pero con el tercero, ha sido su marido, Fabrice (37 años), el que la ha tomado porque el sueldo de ella es mayor. El dinero también fue la razón principal para fuera Cristina de la Paz (35 años), y no su marido, Daniel Moreno (33), la que tomase la jornada reducida. Trabaja en Madrid y tiene dos hijos, Adrián (5 años) y de Mireya (1). Los hijos de Caroline y Fabrice tuvieron una plaza en una guardería pública municipal de París, como mucho, cuando éstos tenían seis meses de edad. Cristina consiguió plaza en una guardería pública del pueblo madrileño donde vivía antes, Ajalvir, para su primer hijo, pero no para la segunda. Tampoco la consiguió en San Sebastián de los Reyes, donde trabaja.
Los dos hijos mayores de Caroline van a la escuela primaria, y el pequeño, a la escuela infantil, ambas públicas. Ella es la que se encarga por las mañanas de dejarles en clase a las 8.20, antes de entrar a trabajar, entre las 9,00 y las 9.30, en su puesto en el Sindicato Nacional de Viviendas (que gestiona las casas de protección oficial). Sale entre las 18.00 y las 19.00 y a veces tiene que viajar. Cristina deja a sus hijos en una guardería y colegio privados a las 8.50 y entra a trabajar a las 9.45 en la sede de una multinacional de hipermercados. Sale a las 15.15, come en casa de su madre, que vive cerca de su trabajo, y recoge a los niños alrededor de las 17.00. Aunque las clases han acabado a las 16.30, el colegio da un tiempo de cortesía, tanto antes como después de clase.
De vuelta en París, es el marido de Caroline, Fabrice, que empezó su jornada a las 8.30, quien recoge a los niños a eso de las 18.30. Las clases son también hasta las 16.30, pero después la escuela ofrece un servicio de guardería que, como la de los bebés, se paga en función de la renta. Él, trabajador de Air France, gracias a la reducción de jornada y otras medidas como minimizar el tiempo de la comida, también tiene libres los miércoles (en Francia, los niños no tienen clase ese día). Caroline David explica que el hecho de que su marido haya cogido ahora la reducción de jornada es también para poder pasar más tiempo con los chavales.
A las dos familias les llegan "más o menos" los días libres para apañarse cuando los niños se ponen malos. Caroline echa mano de su madre cuando la enfermedad se prolonga o para hacer algún viaje, y Cristina de sus cuñadas algunos días de fiesta o de vacaciones. Mientras que en verano Caroline pide también ayuda a su madre, Cristina, desde los tres años, apunta a su hijo mayor a campamentos de un mes.
Aún no le ha apuntado a actividades extraescolares, pero lo hará el año que viene, como el 94% de los niños de primaria, según el Instituto de Evaluación Educativa. Cerca de dos tercios están apuntados a más de una, normalmente, deportivas, de informática o inglés. Los niños "están bastante estresados", su tiempo libre "está muy escolarizado, a veces condicionado por las necesidades laborales de los padres y ha perdido su función de tiempo de descanso", asegura Aquilina Fueyo, decana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo. "Son actividades bastante poco lúdicas, pero para los padres son lugares seguros donde dejar a sus hijos", añade.
Para Irene Balaguer, presidenta de la Asociación de Maestros Rosa Sensat, "si los niños, por necesidades de conciliación, van a pasar mucho tiempo fuera de casa, hay que garantizar que esas horas tienen todas las garantías que merecen". Si fuera así, "las familias podrían estar tranquilas". Pero no lo es. Ni los comedores escolares tienen la calidad adecuada, asegura, ni la ampliación de horarios cuenta con "profesionales bien pagados" ni con "un planteamiento sobre qué hacer con esas horas". Balaguer asegura que es necesario recuperar espacios lúdicos, pero, en cualquier caso, insiste en que "estar en casa tampoco garantiza nada".
Si a finales de los noventa se empezó a hablar de los niños de la llave (van al colegio con la llave colgada al cuello como un collar para volver a casa antes que sus padres y pasan horas solos hasta que llegan), el pediatra Jesús García, habla ahora de los padres de hijos horizontales. Con un buen poder adquisitivo para contratar a un cuidador, salen de casa antes de que se despierten sus hijos y vuelven cuando ya están otra vez en la cama. Habla también de la necesidad, no sólo de pasar tiempo con los niños, sino de la calidad del tiempo, de la necesidad de comunicarse.
Pero el deseo de luchar contra jornadas laborales cada vez más extensas para tener tiempo personal sobrepasa a las familias con hijos; el resto de los trabajadores también quieren robarle tiempo a las interminables jornadas laborales para pasar tiempo con la pareja o con los amigos o hacer lo que a uno le dé la gana. Eso es lo que buscará principalmente en su futuro trabajo, además de un sueldo más o menos digno, el 70% de los universitarios españoles, según una encuesta de la consultora sueca Universum Communications. "Eso no es un problema de conciliación, sino de vida", asegura la investigadora Constanza Tobío. "El problema es que tenemos jornadas laborales de 8, 9 o 10 horas", añade.
Los españoles trabajan unas 200 horas más al año que franceses, daneses o alemanes y, según el informe Empleo en Europa 2007 de Eurostat. Sin embargo, la productividad crece la mitad que en el resto del continente. Ya no se trata sólo de las necesidades de los trabajadores, sino de "los costes que la no conciliación le causa a la empresa", explica la profesora del IESE Nuria Chinchilla. "La conciliación reduce el absentismo un 30%, las bajas por estrés, la fuga de talentos, aumenta la motivación...". Asegura que sólo el 7% de las empresas españolas son familiarmente responsables, es decir, ofrecen horarios flexibles y por objetivos. "Tiene que haber un cambio de mentalidad en los empresarios", añade. Chinchilla está de acuerdo en que la conciliación es necesaria para todos, pero cree que hay que empezar por las personas que tienen niños o dependientes a su cargo.
Pero es que además, el español no gestiona bien el tiempo, asegura el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, Ignacio Buqueras. Explica que sus horarios, tan diferentes a los europeos -"Trabajamos más horas, dormimos 40 minutos menos, empezamos la jornada casi a la vez, pero, con pausas muy largas para comer, acabamos dos o tres horas más tarde"-, nacieron en la primera mitad del siglo pasado, a imagen y semejanza de una sociedad muy desigual, en la que el hombre trabajaba y la mujer se ocupaba de la casa. "Ahora son los dos los que llegan tarde a casa. Y claro que afecta a la productividad y a los hijos. La conciliación y la igualdad son pura demagogia, si no introducimos usos más racionales del tiempo", concluye.


jueves, 10 de julio de 2008

Mi relato

Para empezar con buen pie este blog voy a contaros como fue y como sentí el nacimiento de Diana. Espero de todo corazón que os guste.



Todo empezó la noche del dia 11 de noviembre de 2006, aún no estaba de parto, pero algo en mi interior sabia que ese iba a ser el día. Eran las 5 de la madrugada y no podia dormir, estaba nerviosa y desvelada. Mirando tonterias en internet, aburrida. Sobre las 6 AM decidí irme a la cama ya con un poco de sueño, pero aun nerviosa. Logre dormir hasta que a las 7 AM una gran contracción rompió mi sueño. Me levanté, fui al baño y allí me dió otra. Parecia que todo estaba en marcha, por fin llegó el momento, que nervios, que alegria, ¡¡era el día en que conoceria a mi pequeña!! fui a despertar a Robert con mucha sutileza para no sobresaltarle en demasía:

- Robert, Cariño... ¿te vas levantando?

- Ay, jooo, dejame cinco minutos mas, anda porfa...

- Es que... estoy un poquito de parto, no es por no dejarte...

- ¡¡¡¿¿¿¿QUE???!!!!

Pegó un brinco de la cama y se puso a "correr" histerico por toda la casa. "hay que limpiar" me dice... - Pero si estoy de parto!!! anda y estate quieto. Llama a la matrona para que se vaya viniendo, dile que no hay prisa que acabo de empezar.

Mientras Robert llamaba a la matrona, yo iba paseando por la casa, nerviosa, pero sin poder correr, ya que las contracciones me obligaban a parar cada 3 minutos, me apoyaba en la pared, cogia aire despacio y lo soltaba, ya, ya termina. Recorro medio pasillo, ¡Dios! ¿otra contracción? esta duele mas! uffff!!! termina la contracción, Robert me ha visto, esta vez no habian pasado ni los tres minutos asi que vuelve a llamar a la matrona y le cuenta el panorama, esta dice que sale volando para nuestra casa, serian ya las 7:40 aprox. Robert tambien llama a su madre, para que venga y nos ayude con la "logistica" (sabanas, plasticos, etc.) . Termina con las llamadas, y viene a ver como voy, estoy en el baño, sentada en el retrete, porque cada vez que viene una contracción noto como si me hiciese pis. Me pregunta que si quiero que me llene la bañera y le hago entender como puedo que si.

Mientras se llena la bañera, siento unas ganas tremendas de pujar y pienso para mis adentros "¡es imposible! ¡si acabo de empezar el parto!¿como voy a empujar? primero tendré que dilatar..." hago lo imposible por no seguir mi instinto de empujar, pero duele demasiado, asi que hago caso a mi cuerpo y le ayudo... "mucho mejor, asi duele menos".

La bañera ya está llena y Robert me ayuda a entrar en ella. Justo suena el telefonillo, es mi suegra, que ya ha llegado. Vienen los dos al baño y me saluda mi suegra, me vé pujando y tambien se pregunta si no será demasiado pronto. Las contracciones duelen cada vez mas, pero yo no grito, ni gruño, tan solo respiro profundamente. Segun se acaba una contraccion llega otra, estoy empieza a ser insoportable y entonces pienso:"¿ y si le digo a Robert, que esto ya no lo aguanto mas, que llame a la matrona para que se dé la media vuelta y que me lleven al hospital, que me pongan la epidural?, que yo esto no lo aguando mas". Entonces me acuerdo de las palabras de mi hermana: "Cuando pienses que no puedes mas, es que ya estas al final" echo la mano hacia abajo, y efectivamente, ahí esta la cabeza de Diana asomando, en cada contracción asoma un poquito mas... ¡¡que nervios!! ¡¡que alegria!! ¡¡dentro de muy poquito podré tener a mi pequeña en brazos!! Le digo a Robert que ya está ahí, y me toma por loca, le cojo la mano y se lo enseño, pega un brinco y sale corriendo a llamar a la matrona, que todavia no ha llegado.

Vuelve y me dice que esta aparcando.Justo me da otra contracción y noto el aro de fuego y a lo lejos oigo el telefonillo, es la matrona, mientras sube me da otra y sale la cabecita de Diana. Mi suegra flipa, la niña ya esta naciendo y yo no he siquiera gruñido del dolor, me vé tranquila, concentrada en mi cuerpo. Me acuerdo de las clases de la preparación al parto donde me explican que una vez sale la cabeza, el bebé gira un poco para poder sacar los hombros, asi que decido cambiar de postura para ayudarla. La noto girar y de pronto otra contracción, empujo con todas mis fuerzas y la noto salir, la cojo, la pongo sobre mi, y me siento en la bañera a descansar, abrazada a mi bebe. Miro a robert y le veo feliz, con lagrimas en los ojos al ver al fin a su bebé. Son las 8:32 AM

Entre tanto y sin que yo me haya enterado ha llegado la matrona y se ha abalanzado sobre mi para intentar coger a la niña cuando salia y yo le he dado en la mano y ayudado a mi bebe a salir.

me lo cuentan cuando vuelvo al mundo real, las endolfinas me tenian absorta y no me he dado ni cuenta, la verdad es que si recuerdo haber pegado un manotazo a alguien, pensaba que era mi suegra, jiji, no me habia dado cuenta de que ya habia llegado mi matrona jejeje.

El cordón deja de latir, y Robert lo corta, al poco me da otra contracción y sale la placenta. La matrona me anima a salir de la bañera he irme a la cama a descansar. Le doy la niña a Robert, para que la ponga un pañal y la vista mientras me voy a la cama.

Mi suegra me trae el desayuno y Robert a la niña la cual se prende del pecho como si lo hubiera hecho 20 mil veces... que lista es.... Termino de desayunar, intento dormir, pero no puedo. Solo puedo mirar a mi niña, es tan bonita, tan pequeña, tan... mia. Termina de mamar, me dejan a solas en la habitación y al rato me levanto, todos me miran extrañados. ¡¡Acabo de parir y estoy de paseo por la casa!! Despido a la matrona y me siento a descansar.



Al rato empiezan a llegar las visitas, y el resto ya lo conoceis asi que no me extiendo mas, jeje.



Espero que os haya gustado mi relato.



Un besito a todos

martes, 6 de mayo de 2008

Bienvenidos a mi mundo

Hola Chic@s,

Os quiero dar la bienvenida a mi blog, en el que hablaré solamente sobre lo que realmente ocupa mi cabeza, sobre algo que quiero que esteis todos informados, para que no os tomen el pelo nunca, luego cada uno tomará su decisión, pero lo hará con la información necesaria para hacerlo, porque la información es poder y porque el saber nunca está de mas.

En éste blog, hablaré sobre, embarazo, parto, lactancia, crianza, etc. Única y exclusivamente sobre estos temas, asi que si no os interesa, no lo leais y punto.

Si os surge alguna duda sobre algo relacionado con el tema, os invito a preguntarmelo y yo haré lo posible por resolverla.

Asi que ya sabeis, no seais sosos y participar un poquito.

Un besito a tod@s.


Ruth